Calladas y casi llorando con la furia desatada, cruzaron un enorme salón para llegar a una escaleras estrechas, luego llegaron a un corredor donde estaban varias habitaciones.
Graciela tímidamente indica, “estas serán sus habitaciones, ¿desean que suba algo de comida?”.
Emma sonrió con tristeza, “no gracias”.
“Van a subir dos personas con agua caliente para llenar la tina para que se bañen”, - Graciela luego de decir eso, se marchó dejando a las dos solas en el pasillo.
Emma tomó la mano de su hermana, abrió una de las habitaciones y entraron.
Ashley se abrazó a su hermana y comenzó a llorar, “qué humillación tan grande nos ha hecho pasar...