Las tres mujeres se quedaron solas y mirándose las caras entre ellas.
Ashley suspirando y mirando a su hermana “creo que estamos en problemas con ellos, pero por fin nuestros problemas con los Sureños se terminaron”, se levantó, fue a bolso y sacó unas tiras de tela para vendar la cabeza de su hermana, la herida todavía sangra.
Emma mirando hacia donde se encontraban los hombres respondió, “sí, eso creo, salimos de un problema y parece que nos metimos en otro”.
Marie mientras observa maldecir a Bruno, “yo ya quiero regresar al castillo, quitarme esta ropa, darme un baño y descansar”.
Ashley dice, “gracias a la diosa luna que mandó...