Aquella mañana, Ashley y Leno salieron de la habitación hacia el comedor hambrientos, habían pasado una preciosa y apasionada noche de bodas.
Ashley se sobresaltó al escuchar ruidos fuertes que salían de la habitación de su hermana cuando pasaron por el lado, “¿qué está pasando ahí dentro?, ¿mi hermana estará bien?”.
Leno cogiéndola de la mano, “sí tesoro, ellos están muy bien, vayamos al comedor a recuperar fuerzas para continuar con nuestra pasión”, después de comer como lobos debilitados, volvieron a su habitación.
Mientras Evander y Emma continuaban en su faena de amor y deseo, Evander solo salía a buscar comida y regresaba a la habitación”.
Al otro día todos...