Emma la mañana siguiente después de desayunar como no tenía nada que hacer, aburrida se dirigió al salón de descanso, se sentó en el sofá y frente a ella reposaba el cuadro que no le gustaba, mirándolo dijo – que aterrador eres, yo no te quiero ver cada vez que entre en este salón, será que te mandó a botar lo más lejos de la aldea, es capaz que por este atrevimiento mi esposo se enfade otra vez conmigo, bueno ya estoy acostumbrada a sus regaños, como este castillo va hacer mi nuevo hogar, tu horroroso cuadro vas hacer el primer cambio que haga en este castillo, - llamó a...