Bruno al ver que su hermano no le prestaba atención a su esposa, decidió sentarse en la mesa para hacerle compañía, “te puedo hacer compañía”.
Emma se sentía humillada, al escuchar hablar a su cuñado dice, “te lo agradezco, estoy aquí sentada viéndole las caras a todos los presentes y más aburrida”.
Bruno sonrió divertido por el comentario, la forma de decir las cosas y la manera de ser de su cuñada, le hace recordar a su pequeña rubia, “te he observado y no has probado la comida, llevamos días sin comer bien y nos falta recorrer camino para llegar a nuestras tierras, así que cuñada deberías comer más para...