Emma notaba cada vez más pálida a su hermana, “si tienes ganas de vomitar avísame”.
Ashley estaba acurrucada cerca de Bárbara y Nick que dormían plácidamente, “estoy bien, solo necesito descansar”.
Emma cuando vio que todos dormían se recostó, se durmió al instante, estaba agotada y cansada por la angustia vivida.
Al amanecer las mujeres se despertaron y se acomodaron en su asiento, Evander levantó la cortina.
Evander sonrió al observar a su esposa después del ataque de los bandidos, siente que no puede vivir sin ella, “¿descansaste?, tienes mejor semblante”.
“Si me quede rendida, dormí rico”.
Evander al escucharla le entraron unas ganas de besarla, “quieres cabalgar un rato...