Emma adolorida por el golpe en la herida no se quejó, se mantuvo firme buscando la oportunidad de zafarse del agarre de las manos.
Por otro lado el hombre lanzó a Marie en unos arbustos, este tenía una mirada sombría, dijo, “vas a conocer lo que es un verdadero hombre”, se montó sobre ella y ultrajo sus labios posesivamente, con una mano le abrió de golpe la camisa de botones blanca que tenía, dejando al descubierto sus pechos.
Marie al sentir su lengua explorar su boca se sentía deshonrada, pego un grito y sintió otro puño en sus mejillas, las lágrimas brotaban sola, mientras sentía como lamia su cuello, mientras...