Evander al soltarla de su amarre la abrazó con fuerza, estaba temblando en sus brazos, con rápidos movimientos se encaminó hacia la fortaleza, para darle calor.
Ashley al ver a Evander como estaba desesperado por su hermana, sonrió ya sabe que su esposo la quiere, miró a la madre abrazada a su hijo y le dijo a uno de los guerreros, “lleven a esa mujer y a su hijo a su casa necesita calor”, luego vio las heridas de Dester que estaban sangrando y le dijo, “el esfuerzo debió abrir alguna herida mira como tienes las vendas llenas de sangres, vamos a la fortaleza a revisarte las heridas”.
Evander llegó...