Nadia
Fernanda, Ramón y yo nos quedamos parte de la noche hablando y riendo contando historias de nuestra infancia y fue muy divertido.
Ramón es muy divertido y hasta sus historias más cursis son graciosas.
En un momento de la noche los dejé en el balcón de su departamento y me acosté en su cama y terminé quedándome dormido.
Un ruido insistente perturba mi sueño y no deja de perturbarme mientras estoy tirado en una playa al lado de Cam, miramos de dónde viene la contaminación acústica que perturba nuestro momento feliz es cuando me caigo de la tumbona.
- Oh – Me veo en el piso de la habitación...