natalia
Por lo que había leído en ese papel tendría una opción, incluso una cláusula que contenía secreto absoluto sobre todo lo que había en el contrato, pensaba en todo, todo.
Estoy a su merced, y me estoy odiando por eso, por lo estúpida que fui al haberme enamorado de toda esta mierda.
Me visto y el sol del desierto ya está castigando, aunque todavía es de mañana.
Me espera junto a un cuatro por cuatro, apto para circular por el desierto.
Me meto en el coche y ni siquiera hablo con él y él viene justo detrás.
Enzo sigue con otro coche, detrás de nosotros.
Permanezco en silencio hasta...