CAPÍTULO 14
ALEJATE DE EL
Sofía
Caminaba por el campus de la universidad con un café en la mano y una carpeta bajo el brazo, mientras mi mente estaba a kilómetros de distancia, sumergida en recuerdos que no me dejaban en paz. El rostro de Joaquín, su voz y sus besos seguían apareciendo una y otra vez, como si fuera un espejismo del que no podía escapar, ansío el momento en el que todos sepan que nos amamos.
— Sofía Borbón.
Me detuve en seco. Esa voz era inconfundible. Me giré lentamente y ahí estaba ella: Madeleine Dupont de Clermont, la madre de Joaquín. Su elegancia era intimidante. Llevaba un...