Capítulo 9
Más besos
Sofía
El mundo a nuestro alrededor desapareció. No había tormenta, no había tensión, solo el calor de su cuerpo contra el mío y la intensidad del beso que compartíamos. Mi mente se nubló, y me aferré a su camisa como si temiera que pudiera detenerse.
Cuando finalmente nos separamos, mi respiración era desigual, y mis labios aún hormigueaban por el contacto.
—Quiero aprender a besar —dije, sorprendida de que esas palabras salieran de mi boca.
Joaquín me miró fijamente, sus ojos oscuros llenos de picardía. Durante un segundo, pensé que iba a reírse oa decir algo para detener lo que estaba pasando. Pero en lugar de...