La noche fue tranquila, pues la familia Morgan por primera vez le brindó un poco de calor a Ava. Calor que estaba necesitando desde siempre.
-Me gustaría que los niños se quedarán unos días con nosotros. Igual necesitarás espacio para mudarte a tu nuevo apartamento -terminó entregando un juego de llaves.
-Ya les preparamos sus habitaciones y los abuelos los desean consentir con el alma.
Todo estaba planeado y ella no pudo negarse, así que cuando nadie le ponía atención, se despidió y se marchó a su solitario apartamento.
Dos días después se mudó a un hermoso Penthouse. Dónde muy pronto llegó "una visita inesperada"
-Madre, pensé que te habías...