Durante toda su vida, Ava jamás había experimentado las sensaciones que estaba sintiendo en ese momento. El auto iba en marcha y mientras más se acercaba al lugar destinado, más sobresaltado se ponía.
Louis, en cuanto vio su expresión y sintió sus manos frías, sudorosas, excesivamente la agarró fuerte y se dirigió a ella.
-¿De verdad estás preparada para llegar hasta ese lugar? Por tu estado actual, pienso que no, pues estás tensa y al borde del colapso.
-No estoy preparada, pero no quiero seguir siendo débil. Hoy voy a enfrentar mis miedos y lo haré conociendo la verdad.
Maximiliano la miró y acarició su cabello -No tienes que hacerlo,...