Pasó una semana y Ángel estaba preparado para marcharse lejos junto a su nueva familia. Como Emilia no se hizo presente en el night club, las cosas fueron en declive y él se lo regaló al amigo con quien había ganado la apuesta.
Ese hombre había apostado toda su fortuna por qué su esposa lo había engañado y le mintió haciéndole creer que tenía una hermosa familia y resultó que ninguno eran sus hijos y ella era todo una aprovechada.
-Me alegro tanto de verte de pie y superando toda la tristeza que tu rostro gritaba la última vez que nos reunimos.
-Esa mujer me quitó el deseo de vivir,...