Los sentimientos de traición y el deseo de salir corriendo sin mirar atrás invadieron la vida de Ava. Desde muy pequeña todos la habían excluido de las cosas importantes y sentía que nadie la tomaba en cuenta.
-¿Por qué, por qué? -lloraba desesperada, sintiendo su corazón lastimado.
En ese momento los gemelos se acercaron y el pequeño Angelito con su inocencia secó las lágrimas de su madre y le dio un beso.
Ella no podía creer lo que estaba sucediendo y sus lágrimas cesaron, pues no estaba tan sola como lo pensaba.
-Ustedes son lo más importante que tengo en la vida.
Ella los abrazos e inició a hacerle cosquillas...