Felipe en ese momento dejó su corazón y él poco de cordura que podía tener, sus piernas se sentían adormecidas por el tiempo que tenía sin caminar. Al salir, Sergio lo detiene y le pide que vea a Samantha que entrará a cirugía. Al llegar y verla con su rostro pálido, y esa máscara de oxígeno, le es inevitable contener sus lágrimas, muerde sus labios y pasa su mano por su cabello dejando un suave beso, sintiendo como su corazón se quiebra mucho más.
Un doctor se acerca.
—Sr. Ribeiro… Sé que no está listo para esto, pero necesito saber a quién salvar si llegara a ver a una complicación;...