Baltazar ingreso con una sonrisa socarrona, por el solo hecho de ver a la joven con el rostro rojo.
— Lamento la espera, estaba buscando estacionamiento. — la joven solo apretó los puños y comenzó con las compras.
Baltazar analizo cada uno de sus gestos, la forma en la que fruncia los labios al ver el precio de las cosas, como siempre buscaba lo más económico, y se apegaba a cada cosa que había en su lista, realizando compras no solo para sus hermanos, también para sus padres.
— Deja de ver precios, mi padre no le cobrara nada a tu madre. — bufo al ver que llevaban más de...