Esto no me gusta nada.
-Cómo están las cosas aquí Samira, sólo he estado fuera dos días pero me huele a engaño. Tenemos que hablar.
-Buenas tardes a ti también, Asima. -Oh... Aquí todo há estado em perfecto orden. Tu marido está bien cuidado y la casa nunca há estado tan armoniosa.
-¡Naja! ¡Naja! Estás tramando algo a mis espaldas. Lo sé, lo sé.
-No necesito nada de esto. No. Te equivocas. ¡Estás viendo cosas donde no las hay!
-¿Estoy equivocado? No. Entonces, Moroccan há cambiado conmigo de uma manera aterradora.
-¿Há cambiado o acaba de despertar? No. Digamos que ya tenía planes y acaba de ponerlos em práctica.
-Sí,...