Marroquí fue a um hotel Asima para su piso allí mismo em Dubai. No quedó satisfecha com la
Conversación que mantuvieron. Parecía que sólo había aceptado ir a Dubai para hablar de dinero.
Nunca le había pedido nada. Todos los regalos recibidos hasta el momento, se los había ofrecido Asima como: relojes, anillos, ropa cara. Pero ser el financiero de um burdel de lujo, ¡sería imposible!
...
Asima llama a Samira em Abu Dabhi
"Hola Samira, ¿está mi marido em casa?"
"Te refieres a nuestro marido. No. No hay nadie em casa".
"Entonces escucha com atención. Me he enterado de tus tretas com el marroquí para conseguir dinero. No sabe...