En el castillo de Alba Noctis, Lizzie se encuentra en el balcón conversando con su madre. Ambas están de acuerdo que no pueden perder el tiempo con Katrina. Lo que vayan a hacer, lo deben hacer ahora mismo, peor aún si está preñada como se imaginan.
La puerta se abre de pronto y Mauricio se acerca a ellas con el ceño fruncido. Escuchó algo de la discusión entre ellas antes de entrar, pero nunca saldría en contra de su esposa y de su hija.
—¿Qué está pasando? —pregunta él en tono severo. Ambas mujeres se miran sin saber qué decirle al hombre—. ¿Cuál es el problema con Katrina esta vez?...