—¡Hasta que por fin el alfa Shadowfang se digna a atenderme! —dice Rubí, su hermana—. Pensé que debía pedir una cita en la empresa para poder hablar contigo.
—Estaba en una reunión, hermana. ¿Cómo estás?
—Pues estamos enojadas y a la vez preocupadas por ti. Extraño a mi hermano y mamá pregunta por ti todos los días —reclama Rubí—. No nos has llamado ni una sola vez en estos dos meses. Sabemos que eres fuerte y que puedes defenderte solo, pero no nos merecemos tu indiferencia.
—Lo siento, hermana, pero realmente necesitaba ese tiempo a solas, desconectarme de Tierra de Pinares.
—Me haces mucha falta, hermano, y a mamá.
La...