—Alfa Ragnar, soy yo, Octavio —dice con voz agitada cuando Ragnar contesta el teléfono de la habitación del hotel donde se está quedando.
—¿Qué sucede, Octavio? ¿Por qué me llamas a este número y no a mi celular? —Ragnar toma su móvil, pero hasta ahora se da cuenta de que está apagado por falta de batería.
—La Luna Katrina lo ha estado llamando a su celular y no conectaba, señor, el caso es que ella revisó algunos títulos de las empresas que tiene a su nombre y luego salió del edificio de manera repentina, parecía molesta o inquieta por algo y no me quiso decir nada al respecto, solamente que...