Ragnar se encuentra sentado en la sala de juntas de Sofisthy escribiendo algo en su computador cuando la joven asistente entra con una taza de café y algunas carpetas. Él le pide otros documentos que necesita.
Jarl llega y se pone furioso al ver la pila de carpetas en las manos de su asistente, le exige de mala gana que las regrese a su sitio y entra a la sala de juntas prácticamente con la ira emanando por los ojos.
Ragnar no se sorprende de su actitud. El olor a alcohol y la hora que llega lo dice todo. Lo más seguro es que todavía esté borracho.
—Fenrisson —Ragnar mira...