Brad:
En Ciudad Frontera…
—¡Mi negra bella! —exclamé, abriendo mis brazos, para recibir a esta. Le besé suavemente sus labios, encendiéndose el fuego pasional, de inmediato en nuestros cuerpos.
»¿Cómo te sientes? —Interrogué con desesperación, reteniendo a Jenny en el cerco de mis brazos.
—¡Muy bien, Brad! ¡Extrañándote! —Exclamó ella con sinceridad, levantando su rostro hacia el mío, mirando mis ojos y preguntando— ¿Y a ti, cómo te fue?
—¡Excelente, mi amor! ¡Extrañándote, igual que tú! —exclamé, con una mirada amorosa y profunda.
»¡Voy llegando! —Aclaré— ¿A qué hora sales? —indagué, suplicante.
—Había solicitado redoblar la guardia, considerando que no llegabas hoy —manifestó ella, ronroneando.
»¡Espera! Voy a preguntar a...