El Narrador:
A orilla de la playa, en Venezia...
—¡Allá van, señor, allá van! —gritó un funcionario, al Teniente encargado del operativo.
—¡Teniente, se escapan! Están subiendo a unas lanchas —gritó otro funcionario, quienes con armas largas disparaban, enfrentándose al anillo de protección del capo, quienes no permitían que estos, se acerquen a su patrón.
Ellos, arrancaron en lanchas rápidas. En cambio, la comisión esperaba la llegada de sus refuerzos, en transportes similares. El capo Robert, mirando hacia atrás, con una sonrisa a flor de labios, celebraba su fuga y lo cerca que estuvo de ser atrapado.
«Presiento que detrás de esto, está la mano del jefe o el Rey...