Una semana después
Jennifer:
Después de la boda de Emma y Charlie, mi madre preparó su viaje de retorno a Veracruz, junto a mis hermanos. Para ella, fue un respiro y una enorme tranquilidad, sentirse libre sin que nadie la persiga o la presione, porque incluso llegó a temer por su vida.
—¿Cómo te has sentido hija? —me consultó mi madre.
—¡Muy bien mamá! Me siento tranquila, en paz, especialmente amada y protegida por Brad. A pesar de tener tanta riqueza, tanto él como yo amamos esta vida sencilla en la casa, disfrutando de nuestros hijos.
—¡Me alegro hija! Te lo mereces, si alguien sufrió y vivió las malas acciones...