El chofer empacó el auto frente a la casa muy familiar que le trajo tantos recuerdos a Carolyn. Cuando salió del auto cuando Aaron le abrió la puerta, su madre se arrojó sobre ella.
-Carolyn, has cambiado -exclamó mientras examinaba a su hija con admiración. Antes de que Carolyn pudiera dar una respuesta, otra voz familiar resonó.
-Carolyn, ¿eres tú? -preguntó su padre con curiosidad, mientras se acercaba a Aaron y le estrechaba la mano.
-Gracias por cuidarla bien -dijo en agradecimiento antes de mirar a Carolyn de nuevo. No podía creer que esta fuera su pequeña e ingenua hija. Parecía toda adulta ahora.
-Ella es mi esposa -dijo Aaron...