Aaron no quería que Carolyn lo viera así. Ella podría pensar que él era una persona violenta.
Estaba a punto de levantarse, pero se congeló cuando Carolyn lo rodeó con sus pequeños brazos para ayudarlo a levantarse. Algunas de las sirvientas y hombres de seguridad estaban alrededor, sus bocas se negaban a cerrarse.
Nunca pensaron que su jefe podría ser así.
-Lo siento amor, no siempre soy así -se disculpó con ella.
-Se lo merecía -Carolyn lo miró a los ojos felizmente.
Aaron estaba a la vez sorprendido y aliviado como nunca antes, al instante cerrando sus labios con los de ella. Solo se detuvieron cuando Sophia pasó corriendo junto...