Carolyn tampoco quería mentirle. Todavía lo estaba conociendo y cuanto más lo hacía, más le gustaba.
-Creo que me gustas-dijo y le dio una palmada en la cara.
Aaron sonrió. Se veía tan adorable y estaba contento de que ella también sintiera algo por él. Fueron solo unos días y estaba avanzando.
-Entonces eso es suficiente para mí, pero ¿desde cuándo te empecé a gustar? -preguntó serio, quitando la mano que cubría sus ojos.
Ella todavía no sostuvo su mirada, sino que miró a través de la ventana.
-Después del matrimonio. Antes... no eras agradable de todos modos. Entonces, ¿qué sientes por mí? Todavía no sé por qué te casaste...