Aaron ya no tenía miedo. Por un hecho indudable, sabía que lo que tenía con Carolyn era diferente a lo que tenía con Bernice.
Bernice era su novia, pero Carolyn es su esposa y habían hecho cosas que él nunca lo hice con Berenice.
De hecho, era hora de exhibir la segunda parte de su venganza. Se volvió hacia Mateo y le dijo:
-Por favor, cuiden a los socios.
Mateo asintió y se fue. Entendió que Aaron no iba a terminar pronto. Su plan de venganza era complicado y ni siquiera Mateo podía entenderlo.
Aaron suspiró, se volvió hacia Jeremy.
-Carolyn nunca me dejará. Ni siquiera si yo lo sugiero...