—Cof, cof —
Aquella tos persistente no dejaba de escucharse, y Adrienne agradecía estar sola en ese momento, pues sabía que, si Adalet la escuchaba, se preocuparía demasiado por ella.
—Señora Williams, ¿Se encuentra bien? — cuestionaba el hombre al otro lado de la línea al escuchar a la mujer tosiendo fuertemente.
—Si, si, ahora lo que es realmente importante es que eso quede antes de que…tu sabes, el testamento debe de quedar en regla, mañana espero tu llegada para firmar todos los documentos y que todo quede en regla, me queda poco tiempo — decía puntualizando aquello ultimo la pobre mujer.
—Lo se señora Williams, y no debe de...