— ¿Qué están haciendo, a esta hora de la madrugada, por estas calles tan peligrosas? —un policía los interrogo.
—gracias al cielo que llegaron, los del bar de aquí a la vuelta, nos iban a matar. —Erik les declaro, creyendo que habían acudido a su llamado, pero el agente le contesto, moviendo la mano como una matraca.
— ¡pilas, esa gente es muy peligrosa!
Se les aceleró el pulso, como fue posible que tuvieron un problema con una gente que era temida hasta por los defensores de la ley.
La policía se dirigió al lugar, mientras la pareja observo a lo lejos, todos los del bar bajaron al encuentro con...