Deje a mi hermanita en su casa, sus padres adoptivos no parecían preocupados, como si fuera normal que llegara a la madrugada:
—al menos llego bien, —dice el padre, despreocupado.
—¿es normal que llegue a esta Hora?, —le pregunte molesta.
—señorita Ximena, ella ya es mayor de edad, no le podemos decir nada, además nos amenaza con irse y la verdad nos haría falta, —esta vez me contesta la madre postiza.
—¿ella o el dinero que les doy para que la tengan bien?, —se me sale debido a que el licor me suelta la lengua.
—mire Ximena nos insulta, nosotros queremos a Emily, la llevamos al médico, la cuidamos lo...