—quiero que me firmes el divorcio.
—¿por qué razón?, mi amada Ximena.
—Ángelo, no quiero estar casada con un pandillero, con un mafioso como los que mataron a mis verdaderos padres. No quiero estar siempre en peligro, no saber en qué momento seamos asesinados o que me dejes sola, quién sabe con cuántos hijos, porque te capturaran las autoridades o te maten tus enemigos. No quiero esa vida, prefiero vivir tranquilos con mi hijo sin importar si no tenemos dinero para gastar en lujos.
—amor, por favor perdóname.
—cuál amor, dijiste que no me ibas a mentir.
—fue una mentira piadosa, no quería que me dejaras, sabría que esto podría...