—no podemos hacer nada, estás drogada, mañana me odiarás, vamos a bañarte con agua fría. —Ángelo intento meterla a la ducha mientras ella le besaba el cuello.
—te odiaré si me vuelves a dejar iniciada, quiero que me quieras. Por favor querámonos sin limitaciones que la ropa o la piel nos impongan, —le dijo mientras trato de zafarle la camisa tirándola de los lados, provocando que los botones salieran disparados, solo que su torpe fuerza no le alcanzo para eso.
—no podemos hacer algo de lo que después nos lamentemos, —dijo entrándola al baño y abriendo la ducha.
—¡no!, Está muy fría, aunque ven también, —grito Ximena jalándolo, haciendo que...