Alessandra Ferrara.
Reconozco su voz. Sé que es él.
Mis labios cosquillean con un recuerdo que llega atronador, intenso. Me relaja por unos segundos y me hace sonreír.
Cierro los ojos y lo veo a él, a su esmoquin, su sonrisa inteligente y sus ojos profundos. Unos ojos que me mostraron una versión diferente de la que estaba rechazando con todas mis fuerzas. Toco mis labios cuando recuerdo ese beso inesperado, pero real y sincero, sin mayor intención que crear un vínculo que me tranquilizara por unos segundos, así fuera con un completo desconocido.
Vuelvo a buscar sus orbes grises y brillantes. Siento lo áspero de sus dedos en mis...