Alexander casi había terminado sus tratos en su país natal, Mijaíl no sabía ya cómo retenerlo, no deseaba que se alejara, estaba tan enamorado de Él, solo tenerlo allí tan cerca, estaba feliz.
Pero Alexander ya había comunicado a su familia que estaría solo hasta el fin de semana, su madre para festejar había preparado una recepción con familia y amigos, mientras llegaba el día de su regreso, ambos amigos iban y venían de las empresas finiquitando contratos, asociaciones y demás.
Ya habían visitado algunos sitios de entretenimiento que le habían llamado la atención a Alexander para hacerlos también en algunos negocios suyos, opto por hacer lo de los Draggs...