se ve tan relajado, tan tranquilo como si no tuviera un montón de demonios interno haciéndole daño. La cena termina y los tres estamos riendo de una anécdota loquisima de Dom sobre una chica en Grecia que se le insinuó y luego apareció su novia y pues terminaron teniendo un trió, Dom resulta ser muy agradable, pesado pero agradable.
De camino al apartamento de Andrew dejamos a Dom en su casa que resulta que vive unos pocos edificios mas lejos de donde vive Andrew, una vez en el departamento me dejo caer en el sofá suspirando, aun estoy demasiado llena y siento una rica pesadez y me siento somnolienta, Andrew...