—No puedes perder de vista a tu oponente, si estuvieras en un combate real, estarías nockeada en el suelo en este momento.
Su voz suena un poco burlona esta vez, cosa que me irrita y bajo mis manos, me cruzo de brazos y doy tres pasos hacia atrás para apartarme más de él, ya que en el proceso se había acercado a mí y le espeto.
—Pues no estaré nunca en un combate real, porque no me gusta estarme peleando además ¿para qué estamos haciendo esto? —él se ríe y me responde socarrón.
—Eso no lo sabes, quizás sea buena idea que sepas defenderte ¿no crees? y estamos haciendo esto...