Cuelgo la llamada y corro a mi habitación me miro, bueno no estoy tan mal, solo que mis piernas, bueno mis piernas están completamente expuestas, pero venga que importa, camino con paso decidido a la puerta y en cuanto abro, mi cerebro sufre un fuerte cortocircuito y mi labio inferior es atrapado por mis labios.
Andrew está parado frente a mi llevando una franela gris y negro, que se ajusta perfectamente a sus brazos, hombros y pecho, pero cae más suelta por su abdomen, lleva un jean negro rasgado a la altura de sus rodillas cerca de los bolsillos y unos converse negros. Su cabello está aún más largo, sus...