Su mandíbula se tensa más y mueve sus manos sobre el volante haciendo más presión sobre el mismo, inclina su cuello un poco hacia un lado y vuelve a su lugar, claramente el sentido en el que lleve la conversación lo incomoda y lo pone en alerta, luego susurra entre dientes.
—Me importa una mierda si me crees o no Asier.
Su respuesta es fría, cortante y su actitud se ha vuelto tan hostil que decido guardar silencio y no volver a preguntar al respecto, pero hago una nota mental sobre ello, algo sobre salir a alta mar lo incomoda. Fijo mi atención afuera y siento como poco a poco...