Ya en el río Tíber, listos a recorrer su extensión, todos en sus trajes de baños disfrutaban de la piscina en el yate.
- Luggina miró a Lucciano en una de las tumbonas junto a Miguel Ángel conversando muy animadamente.
- Bianca, ¿Como sigues con tu padre?
Bianca miró a Miguel Ángel, suspiró profundo y respondió mordiendo se el labio.
- Lugg, mi padre ya sabe donde vivo, y está furioso, y lo peor es que Felipe dice no importarle.
- Ese tipo no me agrada.
- Ni a mi, nunca me agradó, mi padre tiene esa loca idea de querer casarme con él
- Tienes que decirle a Miguel...