Los días pasaban entre ir y venir, dar paseos y visitar la familia.
Compartir con sus amigos.
Bianca había desaparecido por completo no contestaba llamadas y Miguel Ángel ya no hablaba de ella.
Pronto sería la graduación y Luggina decidió buscarla.
Subió a su auto y fue a casa de los padres de Bianca.
Llegó y el guardia la recibió.
- Señorita Pierre. Buenas tardes.
-¡Hola Mario! deseo hablar con Bianca ¿Puedo pasar?
- ¡Claro que si¡ Señorita usted no necesita permiso.
Luggina pasó y al momento de tocar el timbre, las puertas se abrieron.
- ¡Señor Roswell! ¿Como le va? Por favor, necesito hablar con Bianca.
- Bianca no...