—Todo esto ya lo tenias planeado, era una maldita perra.
—Puede llamarme como usted quiera, pero sabe que esta en mis manos y eso no lo podrá cambiar fácilmente.
— ¿Qué quieres?
—Su trabajo es simple, necesito que meta preso a un hombre, lo despoje de sus bienes y me los entregue a mí, luego yo me desahogo de toda la evidencia que tengo y así usted pueda tener una vida tranquila.
—Si cometió algún delito simplemente puedes denunciarlo.
No pude contenerme a reír, si fuera así de sencillo yo tuviera a Alex desde hace mucho en la cárcel.
—Déjame ver qué puedo hacer, pero eso sí, si la información...