—Amelia, ¿Qué haces tu aquí? —pregunte.
—He visto la puerta del apartamento medio abierta y me he dado cuenta de que se encontraba vacío, estoy pensando en alquilarlo.
Marisol entro y empezó a recorrer cada puerta del apartamento, era evidente que el lugar se encontraba vacío, pero ella no quería aceptar esa verdad.
— ¿Satisfecha? —dije a Marisol. —Espero que con esto puedes alejarte de mí edificio, si yo veo que te acercas o envías a uno de tus rufianes,
— ¿Qué hacías realmente aquí? ¿Cómo sabias que el apartamento estaba disponible? —
Preguntó Marisol, pero no le daría gusto.
—Lo que ella haya estado haciendo aquí no es de...