No podía permitir que esto continuara, están destruyendo las vidas de Amelia y Valentina.
Al día siguiente, después de haber dejado en el apartamento a las chicas y convencer a Valentina que se quede, fui directo a un lugar que jamás imagine ir, antes de ir a la oficina.
—Deseo ver al Sr. Allan García. —dije a la recepcionista de Industrias García.
—Disculpe caballero, usted tiene restringida la entrada a este lugar —indico alguien de seguridad.
—Por favor, avísele al Sr. Allan que estoy aquí, estoy seguro de que me atenderá.
El teléfono de la recepcionista comenzó a sonar, ella no dijo nada y la llamada fue breve.
—El Sr....