El señor simplemente salió de la habitación.
Amelia empezó a llorar, una enfermera le pidió que se tranquilizara, de lo contrario seria doloroso para ella por la herida.
—Sabes, cuando supe que Alex te había tratado mal, pensé que se había repetido el mismo patrón, el problema es que muchas veces nos cegamos.
—Tienes razón, muchas veces no logramos entender lo que en verdad sucede…
Por alguna razón me pongo a pensar, ¿Realmente el detective dijo la verdad? Se suponía que investigaban mi secuestro, pero esto se ha salido a más.
Tenía el teléfono en mi mano, el numero de Alex estaba listo para llamar.
—Si crees que puedas tener...