—¡He dicho que no! ¿Acaso te has vuelto loca? No pienso abandonar a mi nani solamente porque parezco un poco cansada.
—Tienes que convencerla — ella miró a la chaparrita — tal vez a ti te haga caso.
—Ven, Lucía, tenemos que hablar — ella me tomó del brazo y me llevó aparte — escucha, niña mía, es necesario que descanses. Te miras demasiado agotada y no puedes seguir así porque te puedes enfermar. Sabes bien que en estos momentos no es conveniente.
—Pero mi nani tiene que tener un familiar presente, no podemos dejarla solo con esa enfermera.
Al final, el doctor dijo que era necesario que un familiar...