Arthur.-
No podía creer en lo que acababa de decir el doctor, Chelsea iba a morir, me pongo la bata, el gorro y el tapabocas que me entrega la enfermera.
Entro a la habitación y veo a Chelsea tumbada en la cama, toda entubada.
Me acerco y tomo su mano, esta fría, pero el monitor indica que sigue viva.
Abre los ojos cuando siente el roce de mi mano
- Hola guapo -Dice con voz ronca, casi inaudible.-
- ¡Shhh! No debes hablar Chelsea, tranquila
- ¡Perdóname Arthur!
- ¡Shhh! No tengo que perdonarte nada
- Si debes, tu… y… yo… esa noche… no hicimos nada
- ¿Qué?
- Estabas...